PABLO HERNANDEZ.
VICE PRESIDENTE DE BOCA UNIVERSITARIO
RESPALDO ABSOLUTO DE MI PARTE A LOS DICHOS (G.RODRIGUEZ)
LA MEDIOCRIDAD y el fútbol frustración
Vivimos entre mediocres. Pero hay gente que es mediocre y se dedica a propagar mediocridad, que pasa llorando todo el tiempo, llorando impotencia, llorando rabia, que pretende justificar lo injustificable. La metamorfosis del mediocre es sencilla. Primero estando siempre a la pesca, buscando, persiguiendo, agrediendo, gente sin ideas, cuya defensa es no pensar sino agredir, destratar al otro; gente que se pone como el malo o como el bueno, y trata al otro de opuesto, sin tolerar. Es decir que si tenés que trabajar para mantener a tu familia y querés divertitirte un rato los domingos tampoco se puede: el juego por deporte. Viene uno, te quiebra de mala fe, y te quedás una semana sin laburar con las consecuencias del caso para tu familia. Y todavía hay algunos que dicen "el fútbol es un juego de hombres", sí, de "hombres leales" digo yo. Ser "hombre" es devolver la pelota cuando el cuadro rival la tira afuera cuando la tenían, no reventarla vergonzozamente ante la incredulidad de los "códigos del fútbol". En las pequeñas cosas se esconde el diablo dicen. Saben como trabaja el mediocre; es así: el discípulo logra entrar con el permiso del maestro, cierra la puerta. Luego el primero elige al 2 y cierra la puerta y luego el 2 elige al 3 y vuelven a cerrar. Por eso la gente ya no tiene fe en los grupos, porque no tiene garantías de estar rodeados de mediocres. Por cualquiera de estos caminos se llega al peor de los males que es la mediocridad. Y no hay enemigo más peligroso que la secreta fraternidad de los mediocres. La primera ley de los mediocres es la consigna de destruir a los que no lo son. Para pasarla bien ¿dicen?, no hay como estar en el medio. Y es que como son muchos forman verdaderas fraternidades de mediocres y se multiplican en la docencia, en las aulas, en las redacciones, en los estudios, en la política, en LOS CLUBES DE FÚTBOL, en el deporte en general. En fin, el maestro la Rochefoucauld (1613-1680) solía decir que "Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance". Nada mas que para bajarse del candelero, no se olviden que los propios deportistas uruguayos con una enorme decepción a cuestas, van por ahí dando cuenta de esa mediocridad que nosotros reconocemos. Vamos muchachos. Les dejo este mensaje. Así juraban fidelidad al rey las Cortes castellanas, allá por el siglo XII: "¡Nos, que somos igual que Vos, pero juntos somos más que Vos, os nombramos Rey, para que defendáis nuestros fueros; y si no, no!". Los líderes, la gente buena se atrae, los buenos grupos se forman por hombres de verdad no por pseudoguapos. O sos buena gente o sos mala gente, sí o no. La gente que siempre actúa de buena fe y con honestidad, sin patoterismos, sin sobrar a nadie y sin que le sobre nada, esa gente es feliz porque traga saliva; los demás, los otros, tragan veneno y siempre quedan en el fondo del pozo, relamiendose en su propio veneno por no poder alcanzar lo que anhelan. Boca es una gran grupo, en su mayoría de gurises, que han hecho un esfuerzo enorme por competir y divertirse, por tomarse las cosas con alegría, por ayudar, por proponer. Por inventar un mundito de pseudoficción, para reirse de sí mismo, y para crecer. Si miran en la Liga Universitaria, Bocas es el equipo con menos expulsados y amarillas de toda la Liga, nunca tuvo problema con nadie y siempre que terminó el partido hubo apretones de mano. De eso no cabe duda porque de testigos están los otros equipos. Siempre las discuciones de la cancha terminar ahí, en la línea. Me da pena decir, que es una verguenza lo que pasó, me da pena porque sucedió en un partido hermoso, con goles, pelotas en los palos, chances de gol para los dos palos, buenas atajadas, amarillas, rojas, un juez complicado, e increiblemente jugado a muerte por ambos equipos...es decir, el deporte por el deporte. Lo otro, lo otro es de mediocres, lo otro invade la sociedad y nos está comiendo, de a poquito, ya no hay deporte, ese que "sí debe quedar dentro de la cancha", "el de hombres" como dicen los mediocres. El fútbol es de seres humanos. Ahora está apareciendo algo parecido al fútbol, un juego para descargar las frustraciones de la semana...y en la Liga cada vez hay más. Una lástima, aunque como dijo el gran diegote "la pelota no se mancha" y agrego "las personas sí".
Vivimos entre mediocres. Pero hay gente que es mediocre y se dedica a propagar mediocridad, que pasa llorando todo el tiempo, llorando impotencia, llorando rabia, que pretende justificar lo injustificable. La metamorfosis del mediocre es sencilla. Primero estando siempre a la pesca, buscando, persiguiendo, agrediendo, gente sin ideas, cuya defensa es no pensar sino agredir, destratar al otro; gente que se pone como el malo o como el bueno, y trata al otro de opuesto, sin tolerar. Es decir que si tenés que trabajar para mantener a tu familia y querés divertitirte un rato los domingos tampoco se puede: el juego por deporte. Viene uno, te quiebra de mala fe, y te quedás una semana sin laburar con las consecuencias del caso para tu familia. Y todavía hay algunos que dicen "el fútbol es un juego de hombres", sí, de "hombres leales" digo yo. Ser "hombre" es devolver la pelota cuando el cuadro rival la tira afuera cuando la tenían, no reventarla vergonzozamente ante la incredulidad de los "códigos del fútbol". En las pequeñas cosas se esconde el diablo dicen. Saben como trabaja el mediocre; es así: el discípulo logra entrar con el permiso del maestro, cierra la puerta. Luego el primero elige al 2 y cierra la puerta y luego el 2 elige al 3 y vuelven a cerrar. Por eso la gente ya no tiene fe en los grupos, porque no tiene garantías de estar rodeados de mediocres. Por cualquiera de estos caminos se llega al peor de los males que es la mediocridad. Y no hay enemigo más peligroso que la secreta fraternidad de los mediocres. La primera ley de los mediocres es la consigna de destruir a los que no lo son. Para pasarla bien ¿dicen?, no hay como estar en el medio. Y es que como son muchos forman verdaderas fraternidades de mediocres y se multiplican en la docencia, en las aulas, en las redacciones, en los estudios, en la política, en LOS CLUBES DE FÚTBOL, en el deporte en general. En fin, el maestro la Rochefoucauld (1613-1680) solía decir que "Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance". Nada mas que para bajarse del candelero, no se olviden que los propios deportistas uruguayos con una enorme decepción a cuestas, van por ahí dando cuenta de esa mediocridad que nosotros reconocemos. Vamos muchachos. Les dejo este mensaje. Así juraban fidelidad al rey las Cortes castellanas, allá por el siglo XII: "¡Nos, que somos igual que Vos, pero juntos somos más que Vos, os nombramos Rey, para que defendáis nuestros fueros; y si no, no!". Los líderes, la gente buena se atrae, los buenos grupos se forman por hombres de verdad no por pseudoguapos. O sos buena gente o sos mala gente, sí o no. La gente que siempre actúa de buena fe y con honestidad, sin patoterismos, sin sobrar a nadie y sin que le sobre nada, esa gente es feliz porque traga saliva; los demás, los otros, tragan veneno y siempre quedan en el fondo del pozo, relamiendose en su propio veneno por no poder alcanzar lo que anhelan. Boca es una gran grupo, en su mayoría de gurises, que han hecho un esfuerzo enorme por competir y divertirse, por tomarse las cosas con alegría, por ayudar, por proponer. Por inventar un mundito de pseudoficción, para reirse de sí mismo, y para crecer. Si miran en la Liga Universitaria, Bocas es el equipo con menos expulsados y amarillas de toda la Liga, nunca tuvo problema con nadie y siempre que terminó el partido hubo apretones de mano. De eso no cabe duda porque de testigos están los otros equipos. Siempre las discuciones de la cancha terminar ahí, en la línea. Me da pena decir, que es una verguenza lo que pasó, me da pena porque sucedió en un partido hermoso, con goles, pelotas en los palos, chances de gol para los dos palos, buenas atajadas, amarillas, rojas, un juez complicado, e increiblemente jugado a muerte por ambos equipos...es decir, el deporte por el deporte. Lo otro, lo otro es de mediocres, lo otro invade la sociedad y nos está comiendo, de a poquito, ya no hay deporte, ese que "sí debe quedar dentro de la cancha", "el de hombres" como dicen los mediocres. El fútbol es de seres humanos. Ahora está apareciendo algo parecido al fútbol, un juego para descargar las frustraciones de la semana...y en la Liga cada vez hay más. Una lástima, aunque como dijo el gran diegote "la pelota no se mancha" y agrego "las personas sí".
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